¿Son los gatos carnívoros ‘veganos’? Por qué las firmas isotópicas del pelaje felino pueden inducir a error

El pelaje de los gatos puede falsear su dieta en los análisis isotópicos, pese a ser carnívoros estrictos
Foto: phys.org

El pelaje de los gatos puede falsear su dieta en los análisis isotópicos, pese a ser carnívoros estrictos

Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Viena ha demostrado que los análisis isotópicos del nitrógeno en el pelo y los bigotes de los gatos domésticos pueden inducir a conclusiones erróneas sobre su dieta. Aunque los gatos son carnívoros obligados y dependen exclusivamente de nutrientes de origen animal, sus valores de nitrógeno estable (δ15N) en el pelaje se asemejan sorprendentemente a los de humanos veganos. Este resultado, publicado en la revista Frontiers in Ecology and Evolution, cuestiona supuestos ampliamente aceptados en ecología y estudios de cadenas tróficas.

Los científicos analizaron el pelo de 35 gatos domésticos alimentados con comida comercial y compararon sus valores isotópicos con los de más de 600 personas con dietas veganas, vegetarianas y omnívoras. En humanos, el δ15N aumenta de forma clara cuanto mayor es el consumo de productos animales. Sin embargo, en los gatos se observaron valores bajos, cercanos a los de personas veganas, a pesar de consumir exclusivamente carne.

La clave está en el llamado factor de discriminación trófica (TDF), que mide cuánto se enriquecen los tejidos corporales en nitrógeno pesado respecto a la dieta. Mientras en humanos omnívoros este factor ronda los 4–5‰, en los gatos es de apenas 1,6‰. Esto se debe a que los felinos procesan de forma muy eficiente las proteínas animales, incorporando los aminoácidos casi directamente a la queratina de su pelo, con escasos cambios isotópicos.

El hallazgo no implica que los gatos tengan una dieta vegetal, sino que advierte de los límites de usar solo el pelo como indicador dietético. Los autores subrayan la necesidad de desarrollar nuevos métodos para interpretar correctamente la posición trófica de los animales y evitar errores en estudios ecológicos y de conservación.

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