Alhambra es la princesita de la casa y un verdadero amor. Llegó a nosotros de bebé, traída al hospital donde trabajo tras haber sido abandonada. Aunque en un principio la idea era encontrarle una familia, ella se encargó de conquistarme a mí. Más tarde, también enamoró a Hoci y a Cruzqui, ¡fue amor a primera vista! Hoy en día, en casa todos la adoramos.



