Al igual que con Alhambra, a Lori Meyers, «Lori» para los amigos, nos lo trajeron de bebé al hospital. ¡Era tan pequeño que apenas tenía plumón! Decidimos llevarlo a casa y sacarlo adelante, y ¡miren lo grande y guapo que se ha puesto! Quizás piensen que corre peligro con los gatos, pero para nada. Aquí el señor es quien «parte el bacalao» y se ha hecho respetar por todos.



