Descubrimiento de una nueva especie de gato salvaje en los Andes bolivianos tras más de un siglo
El descubrimiento de una nueva especie de gato salvaje, bautizada científicamente como Leopardus tilcayo, marca el primer hallazgo de un felino completamente nuevo para la ciencia en más de 100 años. Este pequeño felino, que mide entre 42 y 50 centímetros de longitud total y pesa entre 1,5 y 2 kilogramos, habita en los bosques nubosos de las Yungas bolivianas, donde los Andes se encuentran con la cuenca amazónica. Aunque localmente conocido por los habitantes de la zona bajo el nombre ‘tilcayo’, para la ciencia este animal permaneció desconocido hasta ahora. El hallazgo, publicado en la revista Current Biology, se logró mediante un análisis genómico combinado con el estudio de ejemplares conservados en museos. Los investigadores analizaron 38 individuos del género Leopardus, revelando que Leopardus tilcayo divergió del linaje que incluye a L. tigrinus y L. pardinoides hace casi 1,4 millones de años. Este descubrimiento es especialmente relevante porque, según los científicos, no se había identificado una nueva especie de felino en más de un siglo. La investigadora Paola Nogales-Ascarrunz, directora del Programa de Investigación de Félidos Bolivia, destacó que el animal fue inicialmente confundido con un gato doméstico por un vecino de la comunidad forestal que lo recogió. Su tamaño diminuto y características morfológicas, como las manchas y la forma de la cola, llamaron la atención de los científicos. Además, los investigadores descubrieron una nueva subespecie en Perú, L. tigrinus antisuyo, que se clasifica como vulnerable en la Lista Roja de la UICN. Nogales-Ascarrunz señaló que este hallazgo refuerza la necesidad de proteger los ecosistemas de las Yungas, ya que la nueva especie probablemente también se encuentre en peligro. El último descubrimiento de un gato salvaje antes de este fue en 1923, cuando el naturalista uruguayo Dámaso Antonio Larrañaga describió un gato de las pampas bajo el nombre de Felis fasciatus, cuya clasificación fue revisada en 2022. Este nuevo hallazgo demuestra que aún existen especies desconocidas en el mundo animal, especialmente entre los mamíferos, y subraya la importancia de la investigación científica en la conservación de la biodiversidad.
