Hipertensión felina: El asesino silencioso

La hipertensión felina es una condición frecuente en gatos, especialmente en aquellos de edad avanzada. Puede ser primaria (idiopática) o secundaria a otras enfermedades sistémicas. Su detección temprana es fundamental para evitar daños en órganos vitales y mejorar la calidad de vida del paciente.

Síntomas de la Hipertensión Felina

Los signos clínicos pueden variar según los órganos afectados. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:

  • Oftalmológicos: Hemorragias intraoculares, desprendimiento de retina y ceguera repentina.
  • Neurológicos: Desorientación, cambios de comportamiento, convulsiones o ataxia.
  • Cardiovasculares: Soplos, taquicardia o hipertrofia ventricular izquierda.
  • Renales: Poliuria, polidipsia y pérdida de peso.
  • Epitaxis

Enfermedades Relacionadas

La hipertensión secundaria es más frecuente y suele asociarse a enfermedades como:

  • Enfermedad renal crónica (ERC).
  • Hipertiroidismo.
  • Diabetes mellitus.
  • Feocromocitomas o hiperaldosteronismo.

 

Cuándo Monitorizar la Presión Arterial

Se recomienda la monitorización periódica en:

  • Gatos mayores de 7 años, como parte del chequeo geriátrico.
  • Pacientes diagnosticados con ERC, hipertiroidismo o diabetes.
  • Gatos con signos compatibles con hipertensión.
  • Animales en tratamiento con medicamentos que puedan afectar la presión arterial.

Diagnóstico y Medición de la Presión Arterial

La presión arterial en gatos debe medirse en un ambiente tranquilo para minimizar el «efecto de bata blanca». Los métodos recomendados incluyen:

  • Doppler: Considerado el método más fiable en clínica felina.
  • Oscilométrico: Puede usarse, aunque menos preciso en gatos pequeños o ansiosos.

Se aconseja realizar varias mediciones (al menos 5) y descartar valores extremos. Los rangos de presión arterial son:

  • Normal: < 140 mmHg (sistólica).
  • Prehipertensión: 140-159 mmHg.
  • Hipertensión leve-moderada: 160-179 mmHg.
  • Hipertensión severa: ≥ 180 mmHg.

La presión arterial se mide en la base de la cola o en una extremidad distal, utilizando un manguito adecuado al tamaño del paciente.

Tratamiento

El tratamiento tiene como objetivo reducir la presión arterial y prevenir daños orgánicos. Las opciones incluyen:

  • Amlodipino: Bloqueador de los canales de calcio y tratamiento de elección en gatos.La dosis inicial recomendada es 0,125-0,25 mg/kg/día. Tras 14 días de tratamiento, la dosis se puede doblar o incrementar hasta 0,5 mg/kg en una toma diaria si no se logra una respuesta clínica adecuada
  • Telmisartán: Antagonista del receptor de angiotensina II, especialmente en hipertensión secundaria a ERC. La dosis inicial recomendada es 2 mg de telmisartán/kg de peso (0,2 ml/kg de peso). Después de 4 semanas, la dosis de telmisartán puede reducirse en gatos con tensión arterial sistólica
    (TAS) de menos de 140 mmHg (en fracciones de 0,5 mg/kg) a discreción del veterinario. Si la TAS aumenta a lo largo del curso de la enfermedad, la dosis diaria puede aumentarse otra vez hasta 2 mg/kg.
  • Dieta baja en sodio: Puede ser un complemento.
  • Control de enfermedades subyacentes: Como ERC o hipertiroidismo.

Pronóstico

El pronóstico depende de la causa subyacente y de la rapidez con la que se inicie el tratamiento. Si se controla a tiempo, muchos gatos pueden mantener una buena calidad de vida. Sin embargo, si hay daño orgánico severo, el pronóstico puede ser reservado.

La hipertensión felina es una condición manejable con diagnóstico precoz y tratamiento adecuado. La monitorización regular es clave para prevenir complicaciones y mejorar el bienestar del paciente.

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