Guía completa para proteger a su mascota de parásitos internos y externos
Los parásitos, tanto internos como externos, representan un riesgo significativo para la salud de las mascotas y, en algunos casos, también para los humanos. Entre los ectoparásitos se incluyen garrapatas, pulgas, mosquitos, ácaros y piojos, que pueden causar irritación, anemia y transmitir enfermedades graves como ehrlichiosis en perros o citauxzoonosis en gatos. Además, pueden actuar como vectores de parásitos internos como la dirofilariasis y las tenias. Por otro lado, los endoparásitos, como los gusanos del corazón, ascárides, anquilostomas y coccidias, afectan la salud interna de la mascota, provocando desde problemas digestivos hasta enfermedades del corazón y retraso en el crecimiento de cachorros y gatitos. Para prevenir estas infecciones, es crucial el uso de productos parasiticidas adecuados, los cuales pueden ser tópicos, masticables, inyectables o collares, y variar en su duración y espectro de acción. Los expertos recomiendan tratar a perros y gatos durante todo el año y ajustar el producto según la especie, edad, estilo de vida y región geográfica. También es importante considerar la seguridad ambiental y no utilizar ciertos compuestos tóxicos para gatos o animales acuáticos. Finalmente, combinar la prevención química con medidas ambientales, como eliminar maleza alta y recoger heces de las mascotas, ayuda a reducir significativamente la exposición a parásitos y proteger tanto a la mascota como a la familia.
