Ohio aplicará desde el 18 de marzo una ley más estricta para dueños de perros considerados peligrosos
El estado de Ohio, en Estados Unidos, pondrá en vigencia el 18 de marzo de 2026 una reforma legal que endurece las obligaciones para los dueños de perros clasificados como peligrosos o viciosos. La normativa, conocida como “Avery’s Law” (House Bill 247), fue aprobada tras el ataque ocurrido en 2024 contra una niña de 11 años llamada Avery Russell. La ley modifica el Capítulo 955 del Ohio Revised Code y establece reglas uniformes para todos los condados del estado.
La legislación redefine las categorías de conducta de los perros. Un “vicious dog” es aquel que causa la muerte o lesiones graves a una persona sin provocación; un “dangerous dog” provoca lesiones no mortales o está involucrado en incidentes que terminan con la muerte o eutanasia de otro perro; mientras que un “nuisance dog” es el que persigue o intenta atacar sin llegar a causar daños graves. Las obligaciones más estrictas recaen sobre los propietarios de perros clasificados como peligrosos o viciosos.
Entre las principales medidas figura la obligación de contratar un seguro de responsabilidad civil de al menos 100,000 dólares por cada perro con estas características. Además, los dueños deberán registrar anualmente al animal ante las autoridades del condado y pagar una tasa que ronda los 100 dólares, además de mantener actualizado su historial.
La ley también exige que los perros estén identificados con microchip y permanezcan bajo estrictas medidas de control, como confinamiento seguro dentro de la propiedad, cercos adecuados y uso de correa o bozal cuando estén fuera de casa. En algunos casos, las autoridades podrán ordenar esterilización u otras condiciones adicionales.
Asimismo, se otorga mayor autoridad a los funcionarios encargados del control animal, quienes podrán incautar al perro tras un ataque mientras se realiza la investigación. Si un animal causa lesiones graves o la muerte de una persona, un tribunal puede ordenar su eutanasia tras el debido proceso. La norma busca reforzar la responsabilidad legal de los propietarios y prevenir nuevos ataques.
